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Vigilantes de la seguridad alimentaria en la Diócesis de Santa Ana.

| Caritas Oficina Nacional

La seguridad alimentaria de las familias que participan en los proyectos de Cáritas está siendo monitoreada por Cáritas en la Diócesis de Santa Ana. Para ello se les han entregado los recursos necesarios para la época de siembre y al momento están abastecidas con maíz, fríjol y hortalizas, estas últimas a través de sus huertos caseros.

El trabajo se realiza en los Municipios de El porvenir, San Sebastián Salitrillo, Candelaria de la Frontera y Chalchuapa, en el departamento de Santa Ana; y Turín, San Lorenzo, Atiquizaya, Ahuachapán, Ataco, Jujutla, Guaymango, San Pedro Puxtla y San francisco Méndez, en el departamento de Ahuachapán.
Santa Ana Cultivos 1 1024x768En el marco de la emergencia provocada por la pandemia del COVID-19 y las tormentas tropicales Amanda y Cristóbal, el trabajo se está realizando en coordinación entre técnicos y los promotores comunitarios. Cada semana se realizan reuniones virtuales. A los participantes de los proyectos se les ha entregado lo necesario para la siembra con los bancos de semilla y la entrega de gallinaza que se ha comprado con préstamos de los grupos de auto ahorro (el cual se les repondrá al normalizarse las labores).

Se ha hecho un análisis con los titulares de derecho y luego de una evaluación se estima que el maíz, el fríjol y las hortalizas las tienen aseguradas hasta el mes de octubre.

Sin embargo, siempre existen familias más vulnerables y que no tienen cubierta su seguridad alimentaria y para ello Cáritas en coordinación con los participantes de los proyectos y en clave de solidaridad han entregado alimentos a esas familias. Los que tienen han compartido de sus propios recursos, haciendo eco de lo que dice la Palabra de Dios: “No niegues un favor al que te pide, viendo que puedes hacerlo. No digas a tu prójimo: “Vete y vuelve”. Si hoy tienes lo que pide, no de digas: “Te daré mañana”.

La solidaridad manifestada entre los habitantes de las comunidades es resultado directo del trabajo de economía social promovida por Cáritas en los últimos años. Ante la crisis alimentaria generada por el COVID-19 y las tormentas tropicales Amanda y Cristóbal, se ha mostrado que lo aprendido se ha puesto en práctica poniéndose así en claro la importancia de este enfoque.