Arzobispo pide se reflexione sobre Ley de Recursos Hídricos, Ley de pensiones y Valle El Ángel.

Extracto de la Homilía del Arzobispo José Luis Escobar Alas. El Arzobispo de San Salvador Monseñor José Luis Escobar Alas en la misa del 45° aniversario del martirio del beato Padre Rutilio Grande y sus compañeros mártires – Catedral Metropolitana de San Salvador, 12 de marzo de 2022, pidió reflexionar entre otras cosas en 3 temas Ley de Pensiones, El Valle del Ángel y la Ley del agua: "...me parece oír la voz de ellos exigiendo que se revise la nueva ley del agua, para que efectivamente proteja el derecho humano al agua que tienen los más pobres, que proteja efectivamente los mantos acuíferos y sus cuencas..."

Y para concluir amadísimos hermanos les invito, a que nos preguntemos en este momento qué nos dirían monseñor Romero y el Padre Rutilio Grande, me parece oír a una voz fuerte y clara, la exigencia principalmente de 3 cosas y quiero en esta ocasión, hacer esto a esa voz.

Primero para exigir podríamos oír su voz, para exigir en favor de nuestros trabajadores que desaparezca el presente sistema de pensiones tan injusto que mientras hace millonarias a las empresas administradoras de los fondos. Fondos de los trabajadores mata de hambre a estos a los derechohabientes, tal sistema no podría ser más injusto, la voz de nuestros mártires estaría exigiendo un nuevo sistema previsional que asegure, que todos los fondos de los trabajadores, sean en provecho de ellos, todas las ganancias, todos los intereses, para beneficio de los trabajadores mismos, para que efectivamente tengan una pensión digna.

Segundo la voz de nuestros mártires exigirían que se defienda el Valle del Ángel puesto que es un importante y sumamente necesario reservorio hídrico para todos los habitantes de Nejapa, Quezaltepeque, Apopa, Mariona y muchas otras comunidades del gran San Salvador. Su voz estaría exigiendo a todos los cristianos no construir en ese lugar templos, ni católicos, ni evangélicos, sino por el contrario nos exigirían que nos unamos todos para no permitir esa grandísima destrucción del medio ambiente con gravísimas consecuencias para los cientos de miles de personas de las comunidades antes mencionadas.

Tercero me parece oír la voz de ellos exigiendo que se revise la nueva ley del agua, para que efectivamente proteja el derecho humano al agua que tienen los más pobres, que proteja efectivamente los mantos acuíferos y sus cuencas, que se respete a las comunidades y a la junta de agua que les sirven, que no se vulneren los derechos de las comunidades pobres, como ha sucedido en el caso de la comunidad de la “Hacienda la Labor” en el municipio de Ahuachapán cantón La Labor, que por el contrario se defienda y se garantice el servicio del agua potable a todos los salvadoreños, ojalá escuchemos esas voces que claman justicia y nos movamos todos en favor del bien, nos pongamos en favor de las víctimas, en favor de los pobres, en favor del que sufre. Que por intercesión de la Reina de la Paz y de nuestros mártires el Señor nos conceda la paz mundial y en nuestro país la paz social, que es fruto de la justicia la verdad y el bien común. ¡Que así sea!